Claves imprescindibles para seleccionar una tarjeta de crédito

¿Quién no tiene, en los tiempos que corren, como mínimo una tarjeta de crédito? Hay quien tiene dos, tres, cuatro … o incluso más…

El caso es, ¿realmente necesitas todas esas tarjetas?. O incluso una pregunta más importante ¿son las tarjetas que más te interesan y sabes utilizarlas?

Las tarjetas de crédito, o dinero de plástico como también se las conoce comunmente, constituyen uno de los principales medios de pago mundialmente utilizados en estos momentos.

Las entidades financieras, grandes superficies, gasolineras, lineas aéreas… proporcionan sus propias tarjetas para que sus clientes las usen y de esa manera fidelizarles además de fomentar el consumo con “ventajas” como clientes preferentes.

Al abrir una cuenta en cualquier entidad bancaria ya tenemos a nuestra disposición la posibilidad de contar con una tarjeta de crédito. Es más, en la mayoría de las ocasiones intentarán “vendérnosla” si no viene ya “en el lote” con la cuenta que acabamos de abrir.

Cada tarjeta de crédito, dependiendo de la entidad que las emita, tiene sus propias características, por ello debemos conocerlas al detalle para saber si dicha tarjeta es rentable para nosotros o no.

En primer lugar, las entidades bancarias cobran una comisión sólo por disponer de la tarjeta de crédito, se use o no. Esta comisión es perfectamente negociable con el banco y, en muchos casos, dependerá de nuestro nivel de fidelización, aunque actualmente, muchas entidades bancarias están ofreciendo tarjetas de crédito sin ningún tipo de comisión.

Puede que también, en algunos casos, tengamos que pagar una comisión por utilizarla en redes o establecimientos no adheridos a la red de nuestra tarjeta.

Estas son condiciones que nos debemos plantear seriamente y analizar a la hora de solicitar o aceptar y usar una tarjeta de crédito.

Por otra parte, las tarjetas de crédito también tienen sus ventajas:

1.- Te permiten comprar a crédito en cualquier lugar que la acepten incluso sin tener saldo en ese momento en tu cuenta.

2.- Puedes aplazar el pago de la compra.

3.- No pagas intereses si pagas al contado a fin de mes.

4.- Puedes establecer un límite de compra.

5.- Puedes retirar dinero a crédito en cajeros automáticos.

6.- Pueden llevar implícitamente un seguro gratuito sobre las operaciones efectuadas con ella.

7.- Además, como decíamos antes, dependiendo de la entidad emisora, contaremos con ventajas adicionales por su uso.

Por lo tanto, las características ideales que debemos buscar en una tarjeta de crédito son las siguientes:

1.- Que no tenga comisiones, ni por uso ni por mantenimiento.

2.- Que sea aceptada en la mayor cantidad posible de establecimientos y cajeros automáticos.

3.- Que provean de un seguro gratuito sobre los artículos, servicios o productos que se adquieran con ella.

4.- Que reembolsen parte del dinero gastado con ellas, ya sea en metálico o en especie.

Con respecto a este último punto, existen tarjetas de crédito asociadas a grandes superficies, gasolineras, líneas aéreas, que devuelven a su usuario un porcentaje de las compras a cambio de la fidelización del cliente.

Esta característica es un punto muy a nuestro favor.

Dependiendo de nuestros hábitos a la hora de comprar resultará más rentable contar con una tarjeta determinada que con otra. Si realizamos las grandes compras semanales o mensuales en una gran superficie, puede que nos interese conocer las características de la tarjeta de crédito que promueve dicha gran superficie. Si repostamos siempre en la misma gasolinera, puede que nos interese conocer las características de la tarjeta de crédito que promueve dicha gasolinera. Si somos asiduos de los aviones, puede que nos interese conocer las características de la tarjeta de crédito que promueve la aerolinea con la que solemos viajar.

Otra característica que también juega a nuestro favor con respecto a las tarjetas de crédito es la de que nos permite establecer un límite mensual de gasto. Este límite mensual es el timbre de alarma que nos avisa de que estamos intentando sobrepasar nuestro presupuesto mensual destinado a los gastos de la tarjeta. Para establecer un límite mensual realista es necesario que tengas presente tu actual situación financiera: ¿cuáles son mis gastos mensuales que puedo asociar a la tarjeta de crédito? Ten en cuenta que, una vez definida dicha situación, sabes lo que gastas en alimentación, vestuario, combustible, etc. con lo que establecerás qué tarjeta te sale más rentable en cada caso, así como su límite mensual.

Como puedes comprobar, todo consiste en echar cuentas. Todo consiste en planificar. Tener todo esto en cuenta nos puede suponer una bonita suma ahorrada a final de mes o a final de año. ¿Por qué dejarla escapar? ¿Dónde estaría mejor que en nuestra propia cuenta bancaria?

Andrés López.
Director de RichDadMadrid.com