El dinero … ¿es bueno o malo?

Está claro que en nuestra sociedad hay gustos para todos. Lo que para uno es bonito para otro puede resultar feo, lo que para uno puede parecer correcto, para otro es incorrecto …

El dinero no iba a ser caso aparte, y por eso, dos personas lo pueden ver de manera muy distinta. Evidentemente, como con cualquier otro tema de nuestra vida, en la percepción de algo particular entra en juego nuestras creencias, nuestra personalidad y nuestra forma de pensar.

Mucho hemos hablado ya de nuestras creencias. Esa forma de ver y afrontar la vida que, desde pequeñitos, por lo que vemos, oimos de nuestros padres, familiares o profesores, marcarán nuestra futura posición y forma de pensar acerca de un determinado tema.

En lo que al relación al dinero se refiere, si desde niños hemos visto a nuestros padres llegar con dificultad al fin de mes, haciéndo cuentas para salir adelante y lamentándose cada vez que llegaba una factura por correo, tendremos mucho respeto al dinero y puede que intentemos relacionarnos con él lo mínimo posible.

Si por el contrario, nuestros padres han hablado con nosotros abiertamente sobre el dinero, hemos visto cómo se esforzaban en administrarlo de una forma correcta y hemos visto los frutos de toda esa planificación financiera, tendremos una relación muchísimo más abierta con el dinero y eso no nos supondrá perjuicio ni dificultad alguna.

Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que el dinero no es ni bueno ni malo. El dinero no es más que un trozo de metal o de papel que, por sí mismo, no puede hacer absolutamente nada. Yo no he visto una moneda o billete matando a alguien o arropándolo por la noche al acostarse …

Es el uso que nosotros hacemos del dinero lo que hace que ese dinero sea bueno o malo.

Si tú utilizas tu dinero para apoyar causas benéficas, el dinero es bueno. Si tú utilizas el dinero para comprar armas, drogas o cualquier otro asunto ilegal, el dinero es malo.

Por lo tanto recapacita sobre esto: Eres TÚ el que estableces si el dinero es bueno o malo. Con tus acciones, con tus hechos, con tu forma de proceder, por lo tanto, TÚ eres el único responsable del uso de tu dinero.

Utilízalo de forma correcta, sabia, ayudando a los demás, en tu propia formación financiera, y ya verás como es una de las formas más rentables de inversión (recuerda la Ley de Atracción del Universo …).

Un saludo.

Andrés López.
Director de RichDadMadrid.com